Diseña micro‑pausas sin culpa en agendas imposibles
El mayor obstáculo no es la falta de herramientas, sino la fricción del día real. Por eso diseñamos micro‑pausas que encajan en transiciones naturales: antes de enviar, después de cerrar una llamada, al esperar una compilación. Vincularlas a señales existentes reduce la fuerza de voluntad necesaria. Si lo pruebas esta semana, cuéntanos qué protocolo adoptaste y qué recordatorio concreto usarás cuando el reloj grite urgencia y la pantalla pida otra hora más.