Señal rápida para alinear objetivos inmediatos
Acordad de antemano una seña única que confirme el punto clave del plan, sin discursos. Un pulgar, un gesto de muñeca, una mirada a zona pactada. Esa confirmación compacta reduce ambigüedades y refuerza confianza. Si el intento anterior salió mal, la seña reafirma el microajuste, no el juicio. Mantener el lenguaje simple evita sobrecarga, deja espacio a la respiración y protege la siguiente ejecución con intención compartida.